lunes, 27 de julio de 2009

Cuento colectivo (1).

Cap. 1.- EN EL DESIERTO.
http://ar.answers.yahoo.com/question/index?qid=20060609122841AAfg1zG

Después de varias horas rumiando, la dromedaria decidió que ya estaba bien, que la araña era tan molesta, tan pesada, que pasando por alto su condición de herbívora, se la tragó de un bocado. Pero he aquí que su aparato digestivo no toleraba aquello y comenzó a protestar y a abultarse hacia arriba, como esa chepita que tiene, y creció y creció durante los siguientes días, y las siguientes semanas, menguando su dolor al mismo tiempo. Ella esperó paciente, a ratos sentada, a ratos de pie, al fin y al cabo Habib, su jinete, estaba atareado en la ciudad y no regresaría pronto.
Al cabo de unas seis semanas americanas (mes y medio para los europeos), Habib volvió y nada más verla, notó que su animalillo se había convertido en camella pero no le importó: un reclamo más para los turistas que eligen ruta en el desierto de Wadi Rum, al sur de Jordania, donde se asienta la archiconocida ciudad de Petra.

Cuestiones:

- ¿Cómo sabemos que es hembra?
- ¿Por qué la araña dio tanto la lata a la dromedaria?
- ¿Qué hacía Habib en la ciudad?
- ¿Qué ruta pertenecía a Habib y su dromella?

CONTINUARÁ…

4 comentarios:

Isabel Huete dijo...

1. Porque lo dices tú
2. Porque las arañas siempre se meten donde encuentran más sitios para esconderse.
3. Echar un kiki.
4. La ruta de los que aman el desierto.

¡Ya te vale, pendona! :)

¿A esto te dedicas en tus horas de curro? Jajaja.

Besazos, gordi.

Adu dijo...

Remona, no, en mis horas de curro, curro mucho más que la media. Esto lo escribí el domingo y lo he subido a primerísima hora, mientras el resto de personal aún duerme.
Oshe que el kiki del habib sí que era largo, eh????????? Mes y medio, jopé tía...
Besis.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Habib, sin duda alguna, conspiraba contra los fabricantes de mapas del desierto.

dnc dijo...

Jo, cómo me gusta lo de dromella!!
-y cómo me gusta ver lo que puedes hacer con una simple foto-

Un besito, prendi