

Fiel a mi propósito de ir todas las semanas al cine, anoche me sumergí en las tinieblas para medio dormir la peli. Mi biorritmo natural siempre ha sido madrugar y no trasnochar, de modo que la sesión de las once me queda incómoda, pero no se exhibía a otra hora y no me la quería perder.
Me resultó a medio camino entre el reportaje y el realismo mágico. Su mayor mérito: la protagonista, que sin duda atrapa, llena la pantalla; la película es sobre todo, ella. Pero también es una experiencia plástica, imágenes bellísimas de ese Perú arenoso, despoblado de árboles y repleto de pobreza (¡cuánto me recordaban a las fotos de Alto Moche de SBQ!), un secarral elevado a objeto artístico por obra y gracia de este filme, de su directora y de sus técnicos.
Me resultó a medio camino entre el reportaje y el realismo mágico. Su mayor mérito: la protagonista, que sin duda atrapa, llena la pantalla; la película es sobre todo, ella. Pero también es una experiencia plástica, imágenes bellísimas de ese Perú arenoso, despoblado de árboles y repleto de pobreza (¡cuánto me recordaban a las fotos de Alto Moche de SBQ!), un secarral elevado a objeto artístico por obra y gracia de este filme, de su directora y de sus técnicos.
Un aderezo musical de fondo que suena bien acompaña la historia, en la que se cruzan una boda y una muerte, pretextos para hablarnos de esta gente que aún conserva su lengua indígena. De ritmo algo lento, mecía mi sueño, de forma que seguramente hubo cosas que se me escaparon (de hecho, mi acompañante alude a escenas que no recuerdo: las debí dormir).
No poseo datos precisos, pero tengo entendido que en el cinturón de Lima vive una población marginal cinco veces superior a la que habita la ciudad. Cinco millones de ignorantes y hambrientos seres humanos frente a un millón de burgueses felices, también seres humanos, y también ignorantes pero en otro estilo. ¿¡Cuánto tiempo va a poder sostenerse esa situación!? Dicen que de vez en cuando, los arrabaleros se desbocan y arrasan literalmente las neveras de los barrios de los acomodados limeños. A nadie puede extrañar, aunque tal vez lo que cuento no sea del todo exacto.
En fin, bienvenido este cine muy profesional y sin pretensiones de gran producción.
No poseo datos precisos, pero tengo entendido que en el cinturón de Lima vive una población marginal cinco veces superior a la que habita la ciudad. Cinco millones de ignorantes y hambrientos seres humanos frente a un millón de burgueses felices, también seres humanos, y también ignorantes pero en otro estilo. ¿¡Cuánto tiempo va a poder sostenerse esa situación!? Dicen que de vez en cuando, los arrabaleros se desbocan y arrasan literalmente las neveras de los barrios de los acomodados limeños. A nadie puede extrañar, aunque tal vez lo que cuento no sea del todo exacto.
En fin, bienvenido este cine muy profesional y sin pretensiones de gran producción.
http://www.latetaasustada.com
http://www.cinesvandyck.com/Pelicula.aspx?Id=93f1d7c3-e86c-4b61-b013-78b51d7f9906
http://www.cinesvandyck.com/Pelicula.aspx?Id=93f1d7c3-e86c-4b61-b013-78b51d7f9906
ENTRADAS: 1.925 (DIECINUEVE VEINTICINCO)
.jpg)



.jpg)
.jpg)
















